Siempre relaciono “Quo
Vadis?” con la sencilla,
bella y popular
playa de Cartagena. Fue hace
años cuando me engullí este
hermoso libro en un auto-retiro
que me
impuse y que realicé
en las dependencias
de unos queridos
amigos con nada de vista y sí mucha
privacidad. Fue la semana
en que me di cuenta de
mi vocación de monje, misma
que ya
no logré vivir, según me
asegura mi esposa. Opino
que aún se puede
inventar algo.
“Quo Vadis?”, además,
tiene gusto a Semana Santa, a pescado frito
(como es tradición en algunas zonas de
Chile), a ensaladas, a sopaipillas
vespertinas con un tecito dulzón
y tibio que ayudaba
a mantener la
atención en aquellos
hermosos Viernes Santos, cuando toda la
familia veía estos films
que tanto han educado a
generaciones completas de cristianos.
Esta hermosa historia trata del amor entre Marco Vinicio, un
oficial romano, y de Ligia,
la hermosa cristiana que poco a
poco irá ganando para Cristo ,el pagano corazón
de su amado. En las líneas
de este bello libro
nos encontramos con un
Nerón poeta que no
puede reconocer el
la torpeza de sus
versos y lo inapropiado de sus
políticas; hallamos a
Pedro ya Pablo, liderando la iglesia de Roma, fortaleciéndola en la dura persecución
y animándola en su camino hacia su Señor.; y nos encontramos
con un Imperio Romano sediento
de sangre, no importa de
quién. Todos los elementos
de una gran
historia que culmina
con el triunfo del amor
y de la fe.
Hay una fuerte tradición
de literatura histórica
cristiana ambientada en la antigüedad
cristiana y que nos
habla de las
grandes hazañas de los antiguos
héroes de la fe.
Otro ejemplo de ello
es la historia de
“Fabiola”, el Cardenal Wiseman, donde
la joven y bella hija de patricios se
enfrenta a la
fe profunda de su
esclava, lo que termina por
mostrarle el camino a
Cristo. Recomendada totalmente.Descargar desde el contenido de Literatura de este blog.
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